Nuestra piel  

¿Qué es la piel?

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano. Ocupa aproximadamente 2 m², y su espesor varía entre los 0.5 mm en los párpados a los 4 mm en el talón. Su peso aproximado es de 5 kg. Por ello es el órgano más extenso y de más peso y volumen del cuerpo y por ahora es un órgano insustituible, porque no se ha logrado desarrollar una piel artificial con todas sus funciones.

Consta de tres estratos o capas principales que, de superficie a profundidad, son: la epidermis, la dermis y la hipodermis o tejido graso. De la piel dependen las siguientes estructuras llamados anexos cutáneos que son los pelos, las uñas, las glándulas sebáceas y las sudoríparas. En estas áreas también se puede producir enfermedad.

Actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que le rodea, protege de infecciones, y de otros efectos nocivos del medio ambiente, y esto contribuye a mantener su estructura interna. Asimismo al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno.

  • La piel varía de persona a persona, aún en la misma persona puede haber más de un tipo de piel.  
  • En la piel sana puede haber variaciones, por el grupo étnico, la edad, el sexo, el área anatómica (es más delgada en el párpado, que en las plantas), el estado hormonal, así como el estado de salud en general, entre otras.
  • Algunas enfermedades se pueden diagnosticar a través la piel, porque está a la vista.

La piel, puede padecer de múltiples enfermedades, entre las más comunes, la dermatitis atópica, la dermatitis seborreica, las infecciones, el acné, las micosis, etc. Te recomendamos que si padeces algún problema en la piel, pelo o uñas consultes a tu Dermatólogo.

Cuidados de la piel normal

Los siguientes consejos son muy importantes para tener una piel sana:
  • El exceso de jabón en el cuerpo, y de otros productos como exfoliantes no es recomendable, porque el enjabonar o exfoliar en exceso, puede irritar la piel.
  • Es recomendable el baño con agua tibia, y no prolongarlos más allá de 15 o 20 minutos. Recuerda el agua al ser tibia, abre los poros, dilata los vasos sanguíneos, con los cual mejora la circulación.
  • Evite utilizar jabones antibacteriales, porque también pueden eliminar las bacterias "amigas"  de la piel, que son una de nuestras defensas naturales.
  • Se recomienda para todos los piel, incluyendo la piel normal, el uso de dermolimpiadores con poco perfume.
  • El aseo de cara debe realizarse en la mañana y en la noche.
  • Se recomienda el uso diario de humectantes, actualmente en el mercado, se  encuentra gran variedades y con diversos tipos de consistencia. Después del baño la crema o humectante corporal es imprescindible, ya que permite conservar la humedad de la piel. Hay que aplicar en todo el cuerpo y en cantidad suficiente para que la piel se sienta fresca, suave e hidratada, pero no grasosa.
  • En climas fríos, o con el uso de aire acondicionado o calefacción aún la piel normal puede resecarse un poco, por ello la crema humectante debe aplicarse como un mínimo de dos veces al día.
  • Aun con una piel "normal" aparentemente sana, todos sin excepción, e independientemente del tipo o tono de piel, debemos utilizar un protector solar diario, esto evita los efectos agudos y crónicos del sol (link Protección solar). Hay que recordar que en invierno aunque el clima no es caluroso, los rayos solares son más intensos, y es cuando más debemos cuidar la piel con un fotoprotector.
  • Y recuerda ante cualquier duda, del tipo de piel, de los cuidados y productos específicos a utilizar, es importante que consultes a un experto de piel, a un Dermatólogo.

 


 
 
 
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